Bambú de la suerte

El bambú de la suerte (Dracaena Sanderiana) es una planta de interior que ha popularizado sobre todo el feng shui, que le atribuye propiedades para atraer la buena suerte y traer felicidad.

bambu de la suerte

A pesar de su nombre, esta planta no es bambú pero se le parece mucho. Pertenece a la familia de la palmeras. Tiene hojas gris verdoso, ligeramente retorcidas, de hasta 23 cm de largo, hay una variedad que tiene hojas con un borde verde oscuro. A menudo, durante el crecimiento, el tallo tiene forma de espiral que la hace más decorativa.

El bambú de la suerte suelo encontrarse en las habitaciones de los hoteles o decorando despachos porque es resistente y estética.

Según el feng shui, su tallo es símbolo de una vida fuerte llena de prosperidad, por eso es un buen regalo en los negocios, por ejemplo para socios. En este caso es importante regalar un grupo de tallos bien poblado de hojas, cuanto más haya, mayores serán las bendiciones de la suerte.

Significado del bambú de la suerte

Los chinos regalan distinto número de tallos de esta planta según su signifocado.

  1. Regalar veintiún tallo de bambú de la suerte, expresa buenos deseos para usted y su familia en términos de gran riqueza y salud duradera.
  2. Dos tallos de bambú para expresar amor. Se dice que este número duplica la suerte.
  3. Tres tallos son para traer al hogar tres tipos de suerte: felicidad, longevidad y riqueza.
  4. En chino, la palabra “cuatro” suena algo así como la palabra “muerte”, por eso el número 4 atrae energía negativa y no es buena idea regalar cuatro tallos.
  5. Cinco tallos fortalecen cinco áreas de tu vida: emocional, intuitiva, mental, física, espiritual.
  6. Seis tallos atraen la prosperidad y los requisitos previos para la riqueza. En chino, la palabra seis suena como la palabra suerte.
  7. Siete tallos traen buena salud.
  8. La palabra “ocho” entre los chinos suena como una palabra que denota crecimiento, desarrollo.
  9. Nueve tallos también simbolizan y atraen la suerte.
  10. Diez tallos de bambú de la suerte significan que quien los envió quiere que todo en su vida sea como usted desea.

Cuidados del bambú de la suerte

Es una planta muy resistente.
En interior crece hasta 70-100 cm, y puede alcanzar hasta 1 metro. Es una planta sin pretensiones. Es mejor colocar la planta en un lugar ventilado y soleado, pero no a la luz directa. Sin embargo no le impide crecer bien incluso en habitaciones en las que no hay fuentes de luz natural y la iluminación artificial se enciende solo periódicamente.
Crece bien en temperaturas de 20 a 35 grados centígrados, y no le gusta bajar de 18.

Necesidades de luz: aguanta bien las sombras pero en habitaciones con intensa luminosidad sin exposición directa a los rayos del sol.
Temperatura: la máxima que puede soportar ronda los 30º C y la mínima es de 10º C.
El margen ideal de temperaturas para que la planta no sufra es de los 18º a los 24º C.
Humedad: aguanta bien en las zonas más secas de la casa.
Necesidad de agua: Cuidado con el exceso de agua. Si el tallo se mete en un jarrón, el agua debe cubrir justo las raíces, no más porque de lo contrario se estropeará el tallo.

La situación ideal para que el bambú de la suerte crezca sano es combinar temperaturas cálidas con una exposición a la luz de forma indirecta.

Bambú de la suerte en agua

Se puede mantener en un recipiente con agua, o hidroponía con piedras decorativas en lugar de tierra, pero es preferible en un recipiente con tierra. Lo mejor es un recipiente de cerámica o de vidrio. Si el bambú de la suerte se deja en un recipiente con agua, la planta se sentirá peor debido a la falta de minerales y otras sustancias. Una señal de esto es ver que las hojas amarillean. Para que los tallos sean más resistentes y queden fijados al fondo del recipiente, es recomendable usar piedras decorativas o un hidrogel especial para cultivos hidropónicos. Las piedras hay que lavarlas de vez en cuando.

Bambú de la suerte en tierra

Cuando se planta el “bambú de la felicidad” en un recipiente con tierra, se debe regar cada vez que la tierra se seca. El suelo debe estar bien húmedo, pero no es deseable que el agua quede estancada durante mucho tiempo. Por lo tanto, se deben colocar guijarros o arena gruesa en la parte inferior de la maceta con tierra.
Además del riego, el cuidado del bambú de la suerte consiste en eliminar el polvo de las hojas, eliminar las hojas marchitas del suelo y abonar la planta ya que si la tierra es pobre, se le deben aplicar fertilizantes, sobre todo entre primavera y otoño, una vez cada 3 ó 4 semanas.

Cuándo trasplantar el bambú de la suerte

Es suficiente cambiarlo de maceta o de recipiente una vez al año, en la primavera.
Se puede propagar de una de dos maneras:

  1. Por esquejes de hasta 15 cm de largo, por su posterior enraizamiento en agua o en suelo húmedo.
  2. Segmentos del tallo de 6- 8 cm con alguna yema, que también se ponen en agua o en tierra para que echen raíces.

Problemas y enfermedades del bambú de la suerte.

  • Puntas de las hojas secas: la aparición de un borde seco marrón sobre toda la hoja se debe a una humedad insuficiente o a la baja temperatura ambiente;
  • El amarillamiento de las hojas inferiores es un proceso natural si se vuelven amarillas lentamente;
  • Las hojas se rizan si la habitación es fría;
  • La aparición de manchas secas en las hojas se deba a la luz solar directa.

Por qué se seca el Bambú de la suerte

Hay varias razones por las que la planta puede tener la apariencia de planta seca. Vigila las siguientes variables para saber si alguna de ellas está afectando a tu planta:

  • Temperatura ambiente demasiado baja (aunque aguanta los 10 grados, no deberán bajar de 18), o demasiado alta (por encima de los 30)
  • Exceso de riego (con la planta en tierra) o agua empapando el tallo si está en un jarrón. Basta con sumergir las raíces.
  • La luz directa no le sienta bien. Pon la planta en un lugar luminoso pero que no le de el sol directamente.
  • Parásitos, revisa que no haya sido atacada por al cochinilla y que las hojas no están pegajosas. De ser así, seguramente ha sido víctima de algún parásito que la está secando.